Los primeros cristianos se llamaban santos y entre ellos había personas que se dedicaban a las diversas profesiones. Durante siglos, se consideró que la vida en medio del mundo dificultaba o impedía la santidad de quienes vivían "en el siglo". Hoy día se acepta la llamada universal a la santidad (Concilio Vaticano II, Christifideles laici,...)
LA SANTIDAD DE LOS LAICOS
A lo largo de los siglos
la condición secular
fue vista con desprestigio
de cara a la santidad;
se entendía que el camino
para poder avanzar
al Cielo como destino
pasaba por renunciar
al mundo; y un desatino
seguir en la sociedad,
expuesto así a los peligros
de las trampas de Satán.
Hasta el momento que vino
Josemaría Escrivá:
está en los planes divinos
santidad universal.
José
García Velázquez
Segovia 21
de enero de 2026

Todos estamos llamados a la santidad,
ResponderEliminar