La lente desenfocada

 Si nos olvidamos de Dios y vivimos solo de tejas para abajo, podemos perder el enfoque de nuestra mirada y dejar de ver con nitidez a las personas y el mundo que nos rodea.


LA LENTE DESENFOCADA

La lente desenfocada

que nos hace ver la vida

a través de la mirada

de los sentidos, se olvida

que nacimos de la nada

por la apuesta decidida

de Dios, que en esta jugada

nos invitó a la partida.

No es vida desesperada,

vida que ya está perdida,

que se volverá a la nada

de la que tuvo salida,

pues somos PERSONA amada,

desde el principio querida,

y al final de la jornada

Dios nos promete la VIDA.


      José García Velázquez

      Segovia, 9 de mayo de 2.010

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