En febrero de 1.890 parece que Vincent Van Gogh vive buenos tiempos: la naturaleza regala el espectáculo de los almendros en flor y nace un sobrino, lo que le llena de alegría. A este sobrino le dedica el cuadro también conocido como "Flor de almendro", que permanece en el ámbito familiar y hoy se encuentra en el Museo Van Gogh.
RAMA DE ALMENDRO EN FLOR
(Vincent van
Gogh, Saint-Rémy, febrero1890)
Vincent vive
nuevos tiempos
y le sonríe el destino:
“flor de almendro” es el reflejo
del amor por su sobrino.
Si florecen los almendros,
es que va haciendo camino
la primavera y sabemos
que estamos en su principio,
a la vez que por adentro
en el ánimo sentimos
que algo nuevo va naciendo
al dejar invierno y frío.
José García
Velázquez
Segovia 23
de junio de 2026

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