La flagelación de Jesús

 En un intento de contentar a las autoridades judías, Pilato mandar azotar a Jesús, mientras está atado a una columna, cuya reliquia se conserva en Roma, en la iglesia de Santa Práxedes. La foto es de la exposición GLORIOSA PASIÓN en la iglesia de San Lorenzo de Segovia.


la santa columna

Si la columna contara,

nos diera su testimonio

de aquellos que flagelaban

como escarnio y como oprobio,

no hay corazón que aguantara

sin prorrumpir en sollozos

por la pena más amarga

que uno recibió entre todos:

para librar nuestras almas

de las garras del demonio,

Jesús sufrió en sus espaldas

los azotes por el odio...

     

      José García Velázquez

      Segovia, 19 de mayo de 2.015

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