A veces, por no molestar o por no complicarnos la vida, nos quedamos en lo superficial en las relaciones con los demás.
AMISTAD Y CONFIDENCIA
Si tratas a los demás
quedándote en la fachada,
en vez de profundizar
llegando al fondo del alma,
ves solo las apariencias
sin llegar al interior
y te excusas con la urgencia
de cualquier ocupación.
Así, cuando te examinas
antes de ir a descansar,
tú mismo te recriminas
por ser tan superficial:
si nunca llegas al fondo,
con tal de no molestar,
nunca tendrás con el otro
la verdadera amistad.
José
García Velázquez
Segovia 30
de septiembre de 2.010


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