Recupero este poema que se había traspapelado. Cuando muere Jesús en la cruz, lo descuelgan y lo depositan en un sepulcro, hasta que resucita como había anunciado. Para muchos la muerte era el final, pero después llegó el triunfo definitivo.
JESÚS EN EL SEPULCRO
No hubo noches más oscuras
que las que estuvo Jesús
muerto en una sepultura
tras clavarle en una cruz;
el mundo quedó sumido
en la desesperación
pues daban ya por perdido
al Profeta que murió;
las almas de sus amigos,
destrozadas de dolor,
no encontraban el abrigo
ni la paz en la oración.
¡Qué largas fueron las horas!
¡Qué temor en las entrañas!
¡Qué nostalgia abrumadora
hasta llegar la mañana!
Solo su Madre rezaba
esperando se cumpliera
la promesa que anunciaba
que la vida renaciera:
pero, vencida la muerte,
el mundo se iluminó:
al final venció el más fuerte
¡al final venció el Amor!
José García
Velázquez
Molinoviejo
(Ortigosa) 21 enero 2.011




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